(Artículo) A usted, entrenador.

07.04.2017

Este artículo va dedicado a usted, entrenador de baloncesto más o menos experimentado. A usted, que acaba de salir a la palestra del baloncesto provincial o lleva un tiempo, tal vez demasiado metido en este mundillo de la competición de las canastas. Lea atentamente;

Partamos de las siguientes premisas: A todo el mundo le gusta ganar, a todo el mundo le gusta que se le reconozcan los logros, y que mejor logro que ganar partidos. Pero querido amigo, los atajos no existen en el baloncesto. Usted no gana los partidos, los ganan sus jugadores. Usted les tiene que enseñar cómo jugar sus partidos y dependiendo del enfoque que elija, estará tomando un atajo o estará siendo un verdadero formador de jugadores de baloncesto.

Quisiera reflexionar con usted sobre la formación en jugadores de 10 a 14 años. Una etapa en la que estas personas empiezan a dejar de ser niños de forma heterogénea. Hay jugadores que ya se habrán desarrollado y otros que no, con diversidad de altura, coordinación y fuerza. Entrena un grupo heterogéneo y a la hora de plantear su equipo tiene que tomar decisiones. Lo primero que debe reflexionar es: ¿Cuál es mi objetivo? ¿Ganar? Dígame, si usted configura un equipo en el que delimita los roles de los jugadores y los prepara para ganar, lo mismo ganará, de hecho, es muy probable. ¿Pero de qué le sirve al jugador ganar una liga minibasket? ¿de qué le sirve ganar en infantil? El ganar así, funciona como cuando apuestas. Si ganas, consigues un subidón de endorfinas. Pero cuando pierdes la apuesta, la situación no es nada agradable. Las horas de entrenamiento son el dinero apostado y la situación desagradable, es ese momento de la vida deportiva de un jugador en el que las diferencias físicas se han esfumado y tiene que medirse a jugadores bien entrenados. En ese momento, es cuando todos esos atajos dan al precipicio al que están abocados.

Cuando se le afea a un entrenador la utilización de estos "atajos" una respuesta habitual suele ser: "es que a mí también me lo hacen". Señor entrenador, citaré a su madre: "¿Si tu amigo se tira por un precipicio tú también lo haces?" Debe ser usted consciente de que el atajo lleva a un precipicio, pero no a usted, a sus jugadores.

No voy a entrar en aspectos técnicos del baloncesto, pero sí puedo decir que usted debe enseñar los fundamentos de forma ordenada. Debe planificar su temporada no en pulir una o dos jugadas ofensivas y una defensa equis desde el minuto uno de partido hasta el último segundo de un partido que va ganando de 30 puntos, si no para enseñar de forma ordenada a sus jugadores este maravilloso deporte que se disfruta el doble, ganes o pierdas, cuando se ejecuta de forma adecuada. Le daré un consejo una vez más citando a su madre. "la casa no se empieza por el tejado" o "el arbolito desde chiquitito". Planifique usted sus sesiones analizando qué nivel tienen sus jugadores, qué saben y qué no saben, qué carencias tienen y cómo suplirlas. Una vez tenga una imagen general de lo que tiene entre manos, mantenga el siguiente principio: Enseñe a sus jugadores elementos del baloncesto ligeramente superiores a los que ya conoce. Y así, ladrillo a ladrillo, ya llegará a esa defensa en zona que tanto le gusta o a esos bloqueos tan guapos que ha visto en la tele. Pero primero, por favor, primero deles las herramientas para que el jugador pueda desenvolverse en este deporte no sólo hoy, si no mañana.

Como decía hace poco Rubén Brotóns: "Si un equipo infantil juega como un sénior, cuando sea sénior jugará como un infantil"

Por Guillermo Montiel de Arnáiz

Entrenador de primer nivel, C.B. San Fernando